Capítulo 1
5-2-1: cinco letras, dos palabras, un sentimiento
Mara quedó paralizada al comprenderlo: Karl Mendel había recuperado la memoria.
Sin decir una palabra, activó la esfera. La realidad se plegó ante ella y una puerta se abrió hacia una pradera interminable. El viento agitaba la hierba como si el lugar respirara. A lo lejos, la mansión emergía del paisaje, imponente y silenciosa, como un recuerdo que se niega a morir.
Caminó varios minutos hasta detenerse bajo un árbol. De una de sus ramas colgaba un columpio.
Sintió el golpe seco de la nostalgia en el pecho.
Ahí se encontraba con Karl. Ahí fingían que el mundo no estaba roto.
Se sentó y se balanceó apenas, observando el horizonte. El pasado la envolvió como una neblina tibia. Luego se levantó.

